La gestión Cornejo parece determinada a hacer cumplir el mantra que ellos mismos impusieron en los últimos años: “La matriz productiva de Mendoza cambió”.
La provincia ya no es agrodependiente, repiten una y otra vez en los pasillos del poder.
Lo que no se termina de blanquear es la continuación de esa frase: “Por las buenas o por las malas”. Y si en el medio hay que sacrificar alguno de sus peones, lo lamento. Todo sea por el objetivo mayor.
Lo cierto es que, por el motivo que fuere, Alfredo Cornejo no quiere una provincia agropeacuaria, vitivinícola o productora de frutales. Y esto es fácilmente comprobable repasando los movimientos de la gestión provincial en los últimos años. Como dicen en la jerga judicial, “a confesión de partes, relevo de pruebas”.
Lucha antigranizo:
En 2024, la provincia desarticuló el sistema de mitigación de granizo con aviones. Los motivos: era demasiado onerosa y no tenía efectividad comprobada, según el argumento oficial, en flagrante contradicción con dos décadas debidamente registradas donde miles de meteoros se desarmaron con la lucha, e incluso al testimonio de sus propios empleados, que defendieron el sistema a capa y espada. Nada sirvió, Mendoza dejó de financiar el sistema y “el muerto” le terminó cayendo a dos municipios: San Rafael y General Alvear, que debieron afrontar el sistema en soledad y con el que Alvear sistemáticamente incumplió con los plazos de los desembolsos necesarios.
En teoría, el dinero que se “ahorraría” por discontinuar la lucha antigranizo se destinaría a fortalecer el:
Seguro agrícola
Acá empieza la segunda parte del plan.
Primero, la cuota del seguro, tanto por granizo como por heladas, siempre fue mucho más cara en el sur provincial. Los números no mienten:
Para la temporada 2026/2027 del Fondo Compensador Agrícola, los costos de las primas por hectárea varían según la zona geográfica y el tipo de cultivo.
Costos por Hectárea (Vid y Frutales)
- Granizo:
- Centro / Norte: $20.000 por hectárea
- Este: $50.000 por hectárea.
- Sur (San Rafael / General Alvear): $63.750 por hectárea.
- Granizo y Heladas (Inicial / Combinado):
- Centro / Norte: $33.750 por hectárea.
- Este: $42.500 por hectárea.
- Sur: $48.750 por hectárea.
- Cobertura Integral (Granizo y Heladas Máximo):
- Centro / Norte: $187.500 por hectárea
- Sur: $300.000 por hectárea.
Los datos son oficiales. Proteger una hectárea en San Rafael o Alvear cuesta más del triple solamente para granizo y casi el doble por granizo y heladas.
¿Dónde está el ahorro? ¿Qué beneficio le genera al agricultor?
Para completar el cuadro, este año llegó la “trampita” final, el famoso “Inciso C” con el que pretendieron dejar afuera a casi el 80% de los productores sureños, exceptuando de acceder al seguro compensador a quienes hubieran tenido tres contingencias en los últimos cinco años.
Sin bajar las primas ni aportar fondos para la lucha antigranizo, el “ahorro” hubiese sido multimillonario, para las arcas del gobierno, claro. Para los productores… Y bueno, que se arreglen.
Semejante movida política obligó a que su propio delfín, el intendente de Alvear, Alejandro Molero, tuviera que salir rápidamente a tratar de apagar el incendio. El mismo Molero cuyo nombre tiraron a rodar desde diversos grupos del radicalismo local como un posible compañero de fórmula de Tadeo García Salazar o de Natalio Mema.
¿Molero no sabía de la intención de Cornejo, o se hizo el distraído para poder anotar puntos como “gestor” ante las dificultades? Lo cierto es que, como se dice en la calle, quedó “en orsai”.
Incluso entidades como las Cámaras de Comercio de General Alvear y San Rafael se vieron obligadas a reclamar públicamente que se diera marcha atrás con semejante medida, pero no con mucho énfasis, no vaya a ser que Alfredo se enoje.
Finalmente, el inciso C se dio de baja, pero desde el gobierno debían tratar de disimular y afirmaron que “este año se aplicarán controles exhaustivos” para evitar que algún “avivado” reclame el seguro por fincas incultas.
Una contradicción más, ya que es el mismo gobierno el que certifica los daños antes de pagar el seguro agrícola.
Por lo tanto, si alguien cobrara sin merecerlo, deberían admitir su propia inutilidad para algo tan básico como comprobar si una finca estaba en producción antes de darle el dinero.




