Familiares de Paula Giménez reclaman respuestas mientras la investigación se prolonga y la incertidumbre aumenta.
La psicóloga mendocina María Paula “Pili” Giménez, oriunda de General Alvear, permanece detenida en el este de Libia desde el 24 de mayo, junto al veterinario Lucas Aguilera y otros ocho activistas internacionales. Ambos integraban el convoy humanitario Global Sumud Maghreb, que trasladaba alimentos, medicamentos y asistencia sanitaria hacia Gaza.
La detención ocurrió cuando intentaban atravesar un control militar a bordo de una ambulancia. Desde entonces, los dos argentinos permanecen incomunicados, aunque en los últimos días lograron establecer contacto telefónico con sus familias. “El poder hablar nos dio algo de alivio, pero las condiciones siguen siendo difíciles”, relató Nora Otin, madre de Giménez.
La situación judicial se complicó: las autoridades libias extendieron la investigación por 30 días, lo que implica que los mendocinos seguirán privados de la libertad durante ese período. La familia reclama mayor intervención diplomática, ya que Argentina no cuenta con representación consular en Libia.
El pedido de los allegados es mantener visible el caso para presionar internacionalmente y garantizar la seguridad de los detenidos, cuya única acción fue intentar llevar ayuda humanitaria a una población en crisis.




