Turistas neerlandeses contrajeron la enfermedad y especialistas analizan posibles focos en la zona sur de Mendoza.
Un grupo de investigadores trabaja en Malargüe para determinar el origen del caso de hantavirus que afectó recientemente a turistas provenientes de Países Bajos. El episodio encendió las alarmas sanitarias y motivó la intervención de equipos especializados en zoonosis y salud pública.
Los visitantes europeos presentaron síntomas compatibles con la enfermedad tras su paso por la región, lo que llevó a confirmar el diagnóstico y activar protocolos de control. El hantavirus es transmitido principalmente por el contacto con excretas de roedores silvestres, y puede provocar cuadros graves de insuficiencia respiratoria.
Las autoridades sanitarias locales, junto a especialistas nacionales, realizan relevamientos en áreas rurales y turísticas de Malargüe para identificar posibles focos de contagio. El objetivo es establecer si el virus circula en la zona y aplicar medidas preventivas para evitar nuevos casos.
El hecho generó preocupación en la comunidad y en el sector turístico, dado que la región recibe visitantes de distintos países. Los investigadores remarcaron la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y reforzar las campañas de información sobre prevención.
Se espera un informe oficial en los próximos días que detalle los resultados de los estudios realizados en el sur mendocino.




