El Ministerio Público dispuso que las dependencias funcionen en espacios independientes para fortalecer la atención y transparencia.
El Ministerio Público Fiscal de Mendoza resolvió que las oficinas fiscales dejarán de operar dentro de las comisarías de San Rafael, una decisión que apunta a reforzar la independencia institucional y mejorar la atención a los ciudadanos que realizan denuncias.
Hasta ahora, muchas oficinas compartían espacio físico con dependencias policiales, lo que generaba críticas por la falta de autonomía y posibles condicionamientos en el proceso de recepción de denuncias. Con la nueva disposición, las oficinas serán trasladadas a edificios propios o espacios especialmente acondicionados, garantizando un ámbito neutral y accesible.
La medida responde a reclamos de organizaciones civiles y especialistas en derechos humanos, que advertían sobre la necesidad de separar las funciones policiales de las judiciales. El objetivo es que las víctimas y denunciantes puedan acudir a un lugar independiente, sin la presencia directa de fuerzas de seguridad, lo que se espera incremente la confianza en el sistema.
El proceso de traslado será progresivo y abarcará distintos departamentos de la provincia. Las autoridades remarcaron que la decisión busca fortalecer la transparencia y la eficacia del servicio de justicia.




