En plena ola polar, mientras San Rafael ya disfruta de los primeros beneficios de la obra del gasoducto, General Alvear aún no acuerda el pago de la obra ni logra acceder a la factibilidad, por lo que permanece sin poder efectuar nuevas conexiones.
La ola polar que atraviesa el país puso en evidencia la diferencia entre dos departamentos vecinos. San Rafael logró enfrentar la creciente demanda de gas sin restricciones gracias al nuevo gasoducto GasAndes, que ya garantiza suministro estable y abre la posibilidad de ampliar el servicio a familias, comercios e industrias.
En contraste, General Alvear continúa sin poder sumar conexiones. La falta de acuerdo por los más de 1.000 millones de pesos que adeuda a San Rafael por la ejecución de la obra, lo dejan afuera de la factibilidad técnica e impide que nuevos hogares y/o empresas accedan al gas natural, lo que genera un marcado retraso frente a la situación sanrafaelina. Mientras allí la infraestructura energética se convierte en un factor estratégico para el bienestar actual y el crecimiento futuro, en Alvear la espera se prolonga y las soluciones siguen sin concretarse.




