La Justicia mendocina emitió una dura condena por la faena de un caballo, un caso que generó conmoción en la comunidad y marcó un precedente en materia de protección animal.
El proceso judicial se inició tras la denuncia de vecinos que alertaron sobre la matanza del animal en un predio de Bowen. La investigación determinó que los acusados habían sacrificado al caballo sin autorización y en condiciones que vulneraban la normativa vigente.
Durante el juicio, se presentaron pruebas y testimonios que confirmaron la responsabilidad de los implicados. El tribunal resolvió imponer condenas que incluyen penas de prisión en suspenso y trabajos comunitarios, además de la inhabilitación para ejercer actividades vinculadas con la faena de animales.
La sentencia fue destacada por organizaciones de defensa animal, que consideraron el fallo como un avance en la lucha contra el maltrato y la explotación ilegal. Las autoridades judiciales remarcaron que este tipo de delitos no solo afectan a los animales, sino también a la salud pública y al orden legal.
El caso se convirtió en un símbolo de la necesidad de reforzar controles y sanciones frente a prácticas clandestinas que aún persisten en la región.




