El Ejecutivo provincial instrumentó un dispositivo ante la clausura del paso a Chile que ya lleva 10 días.
El gobierno de Mendoza instrumentó un protocolo de contingencia frente a la retención de más de 1.500 transportes de carga en la cordillera. La medida se adoptó debido a la interrupción del tráfico en el corredor internacional Cristo Redentor, provocada por intensas nevadas en la región cordillerana que se extienden desde el 18 de julio.
El despliegue operativo fue diagramado por el Ejecutivo provincial para coordinar la salida escalonada de los vehículos retenidos en la Ruta Nacional 7, abarcando sectores de alta montaña como Uspallata y el Área de Control Integrado, además de paradores en el llano situados entre Eloy Guerrero y La Paz. Con el propósito de descomprimir el congestionamiento vial, los transportes con base en la jurisdicción mendocina fueron reubicados en predios de sus respectivas empresas.
Advirtieron que, una vez restablecidas las condiciones meteorológicas y habilitado el cruce fronterizo, el proceso de normalización integral del tráfico demandará un lapso estimado entre cinco y seis días debido al volumen acumulado.




