La caída del consumo y las importaciones afectan a pymes y empleo.
El sector comercial de Mendoza enfrenta una coyuntura crítica producto de la retracción del consumo interno y el ingreso de mercaderías importadas que compiten en condiciones desiguales. Adrián Alín, presidente de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios (CECITyS), señaló que la situación se refleja en el cierre de locales en las principales avenidas y en la parálisis de las decisiones de compra de las familias.
La crisis se vincula directamente con la pérdida del poder adquisitivo, el freno de la obra pública y la reducción de ingresos de jubilados y docentes, factores que destruyen el mercado interno. Según Alín, los consumidores intentaron sostener el gasto mediante tarjetas de crédito, pero el endeudamiento alcanzó niveles insostenibles y hoy las familias no pueden afrontar los pagos.
El dirigente también reclamó regulaciones que garanticen lealtad comercial frente al avance de plataformas extranjeras que no tributan ni generan empleo en el país. Además, insistió en la necesidad de contar con una banca oficial provincial que respalde al comercio en momentos de crisis.
La advertencia busca instalar el debate sobre políticas urgentes para recomponer la actividad y proteger a las pymes mendocinas.



