El incremento nacional en la energía eléctrica se reflejará en las facturas mendocinas desde julio, con diferencias marcadas entre hogares subsidiados y quienes no reciben asistencia.
El Gobierno nacional dispuso un aumento en los precios mayoristas de la energía eléctrica que comenzó a regir el 1 de julio. La medida, que no modifica el componente provincial de la tarifa, tendrá un impacto directo en las boletas de los usuarios mendocinos.
Según estimaciones oficiales, el promedio de suba será del 4,5%, aunque la variación dependerá del nivel de consumo y de la presencia de subsidios. Para los hogares residenciales —que representan el 85% de los clientes— el ajuste rondará el 1,6%.
Los usuarios con subsidios y consumos menores a 600 kWh bimestrales verán una reducción de hasta 1,5%, equivalente a entre $250 y $800 menos por mes. En cambio, quienes superen ese límite afrontarán aumentos de entre $1.300 y $7.700 mensuales.
Los hogares sin subsidios nacionales tendrán un incremento cercano al 3%, con subas que oscilarán entre $1.500 y $11.000. El esquema de subsidios focalizados seguirá vigente, con una bonificación extraordinaria para mitigar el mayor consumo invernal.




