La reserva municipal incorpora recorridos señalizados y circuitos infantiles, con el objetivo de ordenar la circulación y potenciar el uso del espacio natural.
La Reserva Municipal El Trapal amplió sus propuestas recreativas con la incorporación de circuitos señalizados para caminatas y trote. La medida busca garantizar mayor seguridad a los visitantes y ofrecer una experiencia ordenada en un predio de 143 hectáreas.
Los nuevos recorridos fueron diseñados para peatones y corredores, separados del circuito de bicicletas, evitando cruces y mejorando la circulación. Se habilitó un circuito corto de 4 kilómetros y otro de 7 kilómetros, ambos con señalización permanente, referencias de distancia cada mil metros y sectores de descanso distribuidos a lo largo del trayecto.
Los senderos permiten además recorrer ambientes característicos de la reserva, como bosques de algarrobo, chañar y tamarindo.
La propuesta incluye espacios para niños: dos circuitos de bicicletas, uno para edades de 4 a 8 años y otro para menores de hasta 12 años, ubicados en un sector visible desde los quinchos y áreas recreativas, lo que facilita la supervisión familiar.




