Especialistas advierten que la provincia atraviesa un freno en sus ventas externas, con impacto directo en la economía regional.
Un informe reciente alertó sobre el estancamiento que atraviesan las exportaciones mendocinas, fenómeno que se prolonga desde hace varios años y que compromete la competitividad de la provincia en los mercados internacionales. Según los datos relevados, las ventas externas muestran una tendencia plana, sin crecimiento significativo, lo que refleja dificultades estructurales en sectores clave como el agroindustrial y el vitivinícola.
Los analistas señalan que la falta de diversificación de productos, sumada a los costos logísticos y a la presión impositiva, limita la capacidad de expansión. A esto se suma la pérdida de mercados estratégicos y la escasa incorporación de valor agregado en la oferta exportadora. El panorama preocupa a empresarios y cámaras sectoriales, que advierten sobre la necesidad de políticas públicas que incentiven la producción con destino internacional.
El estancamiento no solo afecta la balanza comercial provincial, sino también el empleo y la generación de divisas. En este contexto, se reclama un plan integral que contemple infraestructura, financiamiento y apertura de nuevos mercados. La advertencia busca instalar el debate sobre cómo recuperar dinamismo en un rubro que históricamente fue motor de la economía mendocina.




