Ya en 2024, el futuro de los cuatro aviones utilizados en la lucha antigranizo quedó “bajo análisis” del Gobierno de Mendoza, según confirmó el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, tras discontinuar el sistema de mitigación por orden del gobernador Alfredo Cornejo.
Entre las alternativas que evaluaba el Ejecutivo figuraba la venta de las naves, la otra opción era derivarlas a otras áreas del Estado para que cumplan tareas sanitarias o de gobierno.
En 2025 volvió a escucharse la propuesta del gobierno de vender los cuatro aviones y así lo admitió el ministro Vargas Arizu, quien públicamente declaró: “Si me preguntan a mí, yo los vendería”.
En la última temporada, tres de esas aeronaves fueron prestadas a la Municipalidad de San Rafael, que continuó por su cuenta junto con Alvear con la campaña antigranizo, haciéndose cargo de combustible, operación y honorarios de los pilotos. Concluida la temporada, esos aviones regresaron a la provincia a fines de marzo de este año.
Punto aparte, Alvear aún no termina de cancelar una deuda millonaria con Mendoza Fiduciaria por los costos que involucró sostener el sistema.
En julio de 2026 una vez más, la venta de los aviones volvió a sonar en los pasillos de Casa de Gobierno y las alarmas saltaron. Así lo señaló el diputado provincial Mauricio Sat.
“Recibimos la noticia con gran preocupación y por sobre todas las cosas con gran enojo, porque se ha faltado a la verdad. El gobierno provincial manifestó que, si en el sur, cuando se hizo la prueba las dos temporadas pasadas, había un resultado positivo, se iba a sostener. Está demostrado que el resultado fue positivo, de cómo se achicó el granizo y cómo se disminuyó el daño” aseguró el legislador.
“Vamos a hacer todo lo posible para que esto se siga sosteniendo, porque estos dos años que se hizo con esfuerzo de los municipios y con esfuerzo del vecino para demostrarle al gobernador que considerábamos que era eficiente y se demostró, y ahora que digan que van a vender los aviones, la verdad que es una tomada de pelo” expresó molesto Sat, que además se preguntó “¿Cuánto dinero se puede sacar por unos aviones que tienen un montón de años y horas de vuelo? Sería más fácil directamente donarlos al sur y que el sur decida qué hacer” concluyó.

