Mientras la actividad agrícola continúa sin certezas sobre la protección de sus cultivos, el intendente parece más ocupado en identificar adversarios internos que en conseguir soluciones.
La crisis por el sistema antigranizo expuso las diferencias dentro del radicalismo alvearense. El intendente aprovechó el conflicto para apuntar contra dos dirigentes que podrían disputarle poder político.
Alejandro Molero abrió otro frente de conflicto, esta vez dentro de su propio partido. En medio de los cuestionamientos por la desprotección de los productores frente al granizo, decidió señalar al senador Walther Marcolini y al diputado Carlos Ponce.
El jefe comunal les reprochó su escasa participación en los asuntos departamentales y cuestionó sus ingresos como legisladores. Curiosamente dejó fuera de sus críticas a Alejandra Torti, integrante del mismo bloque político y cercana a su gestión.
La ofensiva tiene un claro trasfondo electoral. Marcolini y Ponce representan sectores que buscan posicionarse en General Alvear, con vínculos políticos con Luis Petri y diferencias con el entorno de Alfredo Cornejo.




